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souvenir corto

Un croquis garrapateado
en papel estraza
resulta ser un oráculo
vaticinando el fin
que está más próximo
de lo que esperamos.

ALEX KRISHNA

Alex Krishna es autor del poemario Souvenir (2020), él nació en la Ciudad de México y radica en Ensenada desde los tres años de edad, estudió la Licenciatura en Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) en Tijuana, entre otros cursos, talleres y diplomados culturales en el CEART Ensenada y el ICBC. Entre sus aficiones está el cine, la filosofía, el esoterismo y la simbología antigua. 

En Souvenir (2020) nos entrega 37 poemas que nos harán viajar a diversas historias de un mismo universo. Sin más preludio, los invito a seguir leyendo esta entrevista para conocer más al autor y su obra:  

Patsy Quiroz: ¿Cuando inició su interés por la poesía? ¿Por qué elige la poesía para expresarse?

Alex Krishna: Inicia de forma un tanto intuitiva y pueril, con el libro El Tesoro del Declamador Universal y poemas como “Ante un Cadáver” de Manuel Acuña. Desde ahí me di cuenta que existía una manera de expresarse que no era nada convencional y a partir de entonces la intenté emular.

PQ: ¿Por qué elige titular su poemario Souvenir

AK: No fue mi primera opción, pero el libro mismo lo eligió por mí, ya que me fue diciendo que ese sería un buen título para él, y finalmente su voz se impuso. Me di cuenta que era una palabra que resumía la intención del libro en general, ya que es como un souvenir desde el vacío y el submundo habitado por mitologías personales.

PQ: ¿A qué lectores está dirigido Souvenir? ¿Qué encontrarán en él? ¿Cómo ha sido recibido?

AK: A cualquiera que esté abierto a viajar a través de las palabras y se deje llevar por sus ritmos, contradicciones y desencuentros. En el encontrarán poesía en su estado más puro, que espero sea recibida gratamente.

PQ: ¿A qué edad empieza a escribir? ¿Cuánto tiempo le llevó crear este poemario?

AK: Antes que escribir aprendí a garrapatear, un bolígrafo se convirtió en un fetiche y me di cuenta que esbozar torbellinos de tinta sobre la hoja en blanco era un acto de supervivencia.

El libro fue un proceso de seis meses aproximadamente, aunque su consolidación tarda poco más de un año.

PQ: ¿Qué autores han influenciado en su obra? ¿Recurre a temas filosóficos o al cine? ¿Qué sentires se expresan?

AK: Mis influencias no vienen tanto de la literatura como de otras artes, curiosamente me siento más influenciado por el cineasta David Lynch, por el expresionismo alemán, los grabados de Doré y los dibujos de William Blake. 

Los temas que trato no son vistos desde el prisma de la filosofía pero indirectamente se decantan por ese ámbito al cuestionar la naturaleza humana, en cuanto al cine en mi escritura, siento que es algo indisoluble ya que pienso el poema más como una sucesión de fotogramas que como cualquier otra cosa.

PQ: ¿Cuál es su proceso de creación? ¿En estos poemas recurre a sus vivencias? ¿En qué se inspiró para crear su obra? ¿Se narran historias o se hace alguna crítica?

AK: Mi proceso es en una parte búsqueda personal y en otra búsqueda colectiva como miembro de un taller experimental de literatura, ya que en él recurres a tus vivencias y al mismo tiempo a las exigencias del taller. 

Soy narrador de pequeñas historias que se van hilvanando junto a las observaciones y los hallazgos afortunados que se hacen en el camino de la creación.

PQ: ¿Por qué prefiere enumerar sus poemas en lugar de titularlos? ¿Son capítulos, tienen continuación? 

AK: Me gusta enumerarlos porque son parte del mismo universo y aunque no necesariamente tienen una continuidad van unidos en esencia.

PQ: ¿Por qué prefiere no utilizar comas, es para darle más velocidad al poema o tiene otra intención?

AK: Es más un estilo personal, ya que existen poetas que no utilizan ningún signo de puntuación, a mí me gusta un término medio no prescindir totalmente de ellos pero usarlos mesuradamente.

PQ: ¿A qué espacios se refiere en sus poemas? ¿Es uno de ellos Ensenada? ¿A quienes se dirige en sus poemas? 

AK: En el caso de este libro los espacios que alude no son tanto físicos, como sí oníricos y metafísicos, aunque Ensenada se permea a través de sensaciones, colores y aromas. 

El libro no está dirigido a nadie en concreto aunque en cierta forma los poemas son una especie de conjuros dirigidos al éter y también una bitácora dirigida a mí mismo.