¡No te bajes, Camps! es el grito que le valió la primera visita a la cárcel a José Revueltas. La novela sigue la historia de Federico Camps Trujillo (1911-1935) un minero y organizador laboral que se enfrentó al poder de las compañías mineras extranjeras para exigir mejores condiciones de trabajo. Es la historia de un joven que decidió alzar la voz ante las injusticias y defender sus derechos a pesar de ser apresado y perseguido. La novela es también la historia de amor de un matrimonio joven que construye su vida en condiciones adversas. La novela está basada en la investigación de archivos judiciales y hasta un amparo de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación en un documento que defiende la Libertad de expresión. Como dice Juan de la Cabada, esa exhortación, ¡No te bajes, Camps! equivale a ¡no te calles! y habría que repetirla contra el silencio que oculta a menudo el crimen, es un grito válido a casi un siglo atrás: ¡No te bajes, Camps!
La Princesa que perdió su Corona
$250.00Había una vez una princesa… que perdió su corona. Al no saber cómo recuperarla tiene que aprender a ser otra persona. Así inicia un viaje que la lleva a un mundo más amplio, pero también más incierto. ¿Podrá esta princesa llegar a vivir felizmente en este espacio propio conquistado paso a paso?
La Noticia
¿Qué sucede cuando un rumor se convierte en noticia? ¿Pueden los medios de comunicación ser portavoces de la verdad? La Noticia es un relato que lleva al lector a seguir la pista de un rumor sensacionalista que se mueve entre los diferentes canales y medios de los que todos, no sólo los grandes y poderosos, participamos…con consecuencias para toda la humanidad.
Un día de suerte
Un fin de semana de campamento puede reescribir la historia entre padre e hijo. “Un día de suerte” acerca al lector a una experiencia optimista sobre la paternidad y sobre la maravilla de la pertenencia.

Carlos Chase (propietario verificado) –
Con su novela histórica Camps crea un romance ideal en los treinta, alredador de las fuerzas reaccionarios, de malas condiciones laborales y dueños sanguinarios. Ni siquiera la amistad del famoso Revueltas puede salvarlos de fuertes cuestiones de venganza: ‘no estaba en dejar más huérfanos.’